Archive for the ‘Finanzas’ Category

Negocios, una guía para el verano

Wednesday, May 18th, 2011

Un top 25 de los eventos, tendencias y personajes que definen el rumbo de los negocios en México y el mundo.

Por Mauricio González Lara

En colaboración con JWT, la renombrada agencia de publicidad, y la unidad de análisis de la Mexican Business Web, presentamos a manera de top 25 veraniego lo que todo hombre de negocios debería saber hoy. De la guerra de las televisoras contra Slim hasta nuevas tendencias como la salud móvil, sin olvidar fenómenos como el retiro de los “baby boomers” o la redefinición de la Responsabilidad Social Empresarial, estos son los temas más discutidos en la agenda de negocios para este  verano.

1. Slim y las  televisoras se quitan los guantes. Tras el anuncio de compra de Televisa del 50 por ciento de Iusacell, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, líder de Grupo Salinas, la guerra de las televisoras contra el dominio de Carlos Slim en la telefonía pasó a un nuevo estadio. En los próximos meses, las partes involucradas se quitarán los guantes y pelearán con todo. Se antoja difícil que Azcárraga y Salinas logren vulnerar el dominio de Telcel en la telefonía celular; sin embargo, Slim no puede confiarse: además de que una histórica decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación le impide ya refugiarse en amparos de eterno reciclaje contra la Cofetel, lo que lo coloca por primera vez en una posición de vulnerabilidad frente al gobierno, no hay que obviar que la televisión controla la agenda sociocultural. Televisa y Azteca pueden crearle un intenso clima de animadversión social al ingeniero. Más aún, Azcárraga y Salinas Pliego buscarán influir en los aspirantes a la presidencia para que presenten un programa hostil a la hegemonía de Telcel y Telmex.

Bajo ese contexto, el objetivo central del hombre más rico del mundo será obtener cuanto antes el permiso para operar televisión. ¿Cuál será el beneficio para el ciudadano común? Como bien dice Denise Dresser, en la batalla de negocios más espectacular de la historia reciente, el escenario más optimista recuerda  al eslogan con el que se anunciaba la película Alien vs. Depredador: gane quien gane, nosotros perdemos.

2. Biomimética. En este creciente campo, los biólogos, ingenieros y diseñadores colaboran para desarrollar diseños y procesos inspirados en la naturaleza. Janine Benyus, quien hizo popular el término, ya ha trabajado con GE, General Mills y HP. La gama de aplicaciones es muy amplia: desde arquitectura (ventanas para proteger a las aves inspiradas en telarañas, materiales de construcción que toman elementos de algunos mecanismos de las plantas) hasta productos cotidianos, como un casco para bicicleta cuyo diseño se basa en la forma en la que el cráneo humano se protege a sí mismo.

 

3.  Bjarke Ingels. De 36 años de edad, Ingels es conocido en los círculos del diseño por lo que él mismo describe como “arquitectura utópica pragmática”, su manifiesto en comic Yes Is More y un popular video de TED. La revista Metropolis lo considera el “Lady Gaga de la arquitectura” debido a su ambición, provocaciones inteligentes y sus elementos de marketing. Su empresa, BIG, cuya sede se localiza en Copenhague, recientemente abrió oficinas en Nueva York.

4. “Mobloggers”. Con la proliferación de los teléfonos inteligentes y las “tablets”, se registrará un incremento en los blogs para dispositivos móviles. Los “mobloggers” (o personas afectas a los blogs vía dispositivo móvil) podrán actualizar frecuentemente sus publicaciones, las cuales serán registros en tiempo real de viajeros, periodistas amateurs y fanáticos de los deportes. Todo un nuevo mercado para la publicidad digital.

5. “Comercio-F”. Sólo algunas marcas venden directamente a través de Facebook (Victoria’s Secret, Delta Air Lines y JCPenney). Ya no más. Pronto veremos el despegue del “Comercio-F”, es decir, un crecimiento exponencial de dinámicas que les permitan a los visitantes de Facebook comprar sin salir del sitio. Todos ganan: las marcas agregan una influencia social a la transacción, a la vez que generan un retorno a la inversión para los medios sociales.

6.  “Compra uno, regala uno”. Más negocios adoptarán este nuevo modelo creado por los zapatos TOMS, que donan un par por cada par que venden. Esta clase de acción de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), “la marca con propósito”, transforma al acto de comprar en algo más que una mera transacción para el consumidor.

7. Adiós a las cámaras.  La gente dejará sus cámaras en casa conforme los teléfonos inteligentes ofrezcan cada vez mayor calidad en la captación de imagen. Hay varios teléfonos con cámara que han alcanzado ya los 12 megapixeles. Las ventas de cámaras digitales bajarán hasta el punto de la desaparición como lo demuestra la reciente muerte de la Flip.

8. Todo se “escanea”. Escanear códigos de barras o códigos QR con teléfonos inteligentes será en algo cotidiano. Los códigos QR (quick response o respuesta rápida en inglés) son códigos escaneables de dos dimensiones que están relacionados con información. Ya se utilizan para todo, desde comunicaciones dentro de una tienda y ofertas por lealtad hasta acceso a información adicional de revistas y periódicos.

9.     Espejos virtuales. Una cámara presenta la imagen de un cliente en la pantalla, a la cual se le pueden sobreponer diferentes tipos de maquillaje y productos, y así contar con una vista previa de los productos y jugar con las opciones. Los espejos virtuales también permiten a los compradores de ropa probar diferentes estilos y compartirlos a través de Facebook, celulares y correo electrónico. Shiseido, Carrefour SA, Superdrug, Macy’s y Walmart coquetean con incorporar esta tecnología a sus tiendas.

10. ¿Podrá reinventarse Google? La compañía fundada por Larry Page y Sergey Brin ha redefinido la manera en la que comprendemos al mundo con sus instrumentos de búsqueda. Bajo la dirección de Eric Schmidt, Google también fue un ejemplo de eficiencia administrativa y financiera, con una facturación de miles de millones de dólares. Empero, el crecimiento de Facebook y la explosión del mercado de los móviles ponen en duda si podrá continuar como el “buque insignia” de la vanguardia tecnológica, razón por la que uno de los fundadores, Larry Page, ha sustituido a Schmidt como CEO. La labor de Page será llevar con éxito a su compañía a puertos distintos a los de la mera búsqueda. ¿Lo conseguirá? De la respuesta a esa pregunta dependerá el diseño de la nueva geografía de poder en materia tecnológica.

11. Mexicana, “patito feo”. La inversión que se necesita para el rescate es de 250 millones de dólares. Mexicana tendrá dueño, nos dice, para finales de mayo, pero sea quien sea el ganador de la rifa del tigre la aerolínea no operará como debe en el corto plazo.

12. Etiqueta digital. Mientras más adictos seamos a los mensajes de texto, los medios sociales y otros hábitos digitales, más necesitaremos algunas reglas de etiqueta. Los excesos así lo demandan: un estudio realizado por Retrevo en Estados Unidos demostró que el 11% de las personas menores de 25 años sienten que es correcto interrumpir el acto sexual para revisar un mensaje electrónico. Cada vez más personas suplicarán decoro digital de sus amigos y familiares. Surgirán servicios que, al igual que como sucede con la adicción a las drogas, llevarán cabo “intervenciones” y promoverán la idea del “deteching”. Ya existe una clínica de desintoxicación tecnológica en California.

13. Inversión en infraestructura inteligente. La simultaneidad del boom urbano más rápido de la historia con la presión por ser  sustentable, provocará inmensas inversiones en infraestructura inteligente (o sea, la inclusión de tecnologías de comunicación digital en el marco de los sistemas de energía). A nivel mundial, se están implementando al menos 90 programas piloto de redes inteligentes en Estados Unidos, Japón, China, los países de la Unión Europea, mientras que otros gobiernos concentran sus esfuerzos de desarrollo e inversión en estas tecnologías. El Consejo de Electricidad de China reporta que la instalación de medidores inteligentes tendrá un valor de 3,100 millones de dólares en el 2011, lo cual es sólo una muestra de lo que está por venir. México no es ajeno a esto: el solo cambio de los medidores de agua y electricidad en el DF es ya una inversión multimillonaria.

14. La creación de perfiles electrónicos. El planeta ya es como Minority Report. En Japón, por ejemplo, ya existe una “máquina expendedora que lee la mente”, la cual extrapola características faciales en información demográfica para predecir la elección de una bebida. Además, hay anuncios espectaculares de reconocimiento facial que identifican y cambian el mensaje de acuerdo a las reacciones de cada cliente.

15.  Qué flojera manejar. En un mundo cada vez más congestionado, la gente estará menos motivada para conducir y se abrirá más a la posibilidad de compartir el transporte. Por esto, habrá nuevos modelos enfocados simplemente en transportar a las personas a su destino. Daimler tiene el Car2go —un programa para compartir autos que usa los Smart y que se ha implementado en dos ciudades— y Car2gether, una aplicación y página web en la que se comparten “aventones”.

16. Explota la salud móvil. Aparecerán aplicaciones móviles relacionadas con la salud y la forma en la que interactúan los pacientes con sus médicos (los doctores utilizarán teléfonos inteligentes para acceder a la historia clínica del paciente, mientras que los pacientes monitorearán sus niveles de presión arterial y glucosa). La Fundación Bill & Melinda Gates pronostica que 500 millones de personas utilizarán aplicaciones móviles para salud en el 2015. La misma Fundación pronostica que este mercado puede llegar a los 60,000 millones de dólares.

17. El libro se replantea. Habrá notables transformaciones. Para empezar: un mercado parecido a iTunes para capítulos individuales, atractivo para cosas como guías de viaje, antologías y libros de texto. También veremos el florecimiento de textos en formato corto; Amazon es el líder con Kindle Singles, el que alienta a los escritores a llenar el nicho que existe entre el artículo de revista y el libro. Además, podremos ver más trabajos en serie como The Mongoliad, una aplicación que envía a sus suscriptores un capítulo por semana.

18. Se privatizan los viajes espaciales. Al terminar el programa estadounidense del Transbordador Espacial en el 2011, se abrirá el primer puerto espacial comercial en el desierto de Nuevo México. Con seis naves suborbitales de seis pasajeros, Virgin Galactic será el arrendatario principal de Spaceport America.

19.  Los setentas son los nuevos sesentas. Como se ve en un creciente número de países que ha aumentado la edad del retiro en la que las personas jubiladas pueden cobrar las pensiones que les otorga el gobierno. La expectativa de vida se ha disparado, por lo que no será extraño ver a ejecutivos de 70 años o más en activo.

20.  YouTube es también ya una difusora. YouTube, propiedad de Google, expandirá su papel de una plataforma de video a un canal de difusión, con contenido propio y transmisiones originales en vivo. Se ha hablado del interés de YouTube en adquirir la empresa de producción de video en la red Next New Networks, lo cual demuestra su interés por presentar contenido original. Ya es común, de hecho, que Youtube haga broadcasts de conciertos con bandas como Arcade Fire y U2.

21. La diáspora regia. Ante la creciente violencia en el norte del país, se calcula que 250,000 personas han emigrado de su ciudad de origen a lo largo del sexenio de Felipe Calderón. El fenómeno ha alcanzado tintes de alto drama en Monterrey, otrora ciudad sinónimo de tranquilidad y efervescencia empresarial. La migración de la clase media alta regia golpeará con contundencia la competitividad de Nuevo León, a la vez que abrirá oportunidades de negocio en los estados que alberguen a la diáspora de Monterrey.

22. México ama las redes sociales. El mexicano de clase media promedio estará cada vez más inmerso en las redes sociales. Prueba uno: el Distrito federal se ha colocado como una de las cinco ciudades del mundo con mayor número de registrados recientes en Facebook. Prueba dos: el 70 por ciento de los internautas mexicanos están suscritos a una red social.

23. Japón detiene inversiones. Como resultado lógico de los desastres naturales de Japón, las inversiones niponas experimentarán un severo retroceso en el mundo. México, donde operan varias fábricas automotrices de la nación asiática, será uno de los países más afectados. El efecto global será una decreciente demanda que afectará a la competitividad mexicana.

24. “Baby boomers”, nuevo target inmobiliario para México. En 2020 habrá un total de 50 millones de estadounidenses jubilados, sin embargo, sólo el uno por ciento piensa hoy elegir a nuestro país como lugar de retiro o segunda residencia. Con la adecuada promoción, esta situación podría cambiar. Véase el caso de Mérida, cuyo centro histórico se ha convertido en el barrio favorito de los jubilados estadounidenses. Los “baby boomers” –término usado originalmente para referirse a los estadounidenses nacidos en los 50, pero usado en términos inmobiliarios para todos los jubilados- son un segmento clave para el desarrollo de algunas ciudades de México.

25. RSE vs sustentabilidad. Justo cuando apenas comenzaba a erradicarse  la confusión  entre RSE y filantropía, el boom de la sustentabilidad ya amenaza con monopolizar cualquier debate en torno a la responsabilidad social. Hoy, cuando se habla de RSE, la discusión tiende a centrarse meramente en acciones de respeto al medio ambiente, minimizando los otros pilares de la responsabilidad social: desarrollo de los miembros de la organización, contribución al progreso de la sociedad y ética corporativa. Es una trampa en la que no se debe caer.

*Este texto aparecerá en la edición de aniversario de la revista Deep.

Los monopolios muerden, una charla con Jorge Castañeda

Thursday, January 8th, 2009

Por Mauricio González Lara  

Si tomamos como parangón el pensamiento wildeano de que el tamaño de un hombre se mide en función de las dimensiones de sus enemigos, Jorge Castañeda, exsecretario de Relaciones Exteriores y uno de los más destacados analistas de Latinoamérica, debe sentirse libre de todo complejo: sin duda es uno de los personajes claves del México contemporáneo.

La inteligencia provocadora de Castañeda es su principal virtud: a diferencia de la medianía especuladora con la que se conduce el grueso de la clase intelectual mexicana, Jorge nunca renuncia a la audacia ni a la propuesta iconoclasta. Su libro más reciente, ¿Y México por qué no? (FCE, 2008), coescrito con Manuel Rodríguez W, no es la excepción: la obra es un ensayo orientado a sacudir la complacencia con la que México ha permitido la concentración excesiva de poder en casi todas las esferas de la vida nacional. Esta es parte de la charla que sostuvimos con él a propósito de la publicación del libro.

La movilidad en México es reducida, sea en el sector empresarial o el político. Los “mexican dreams” son excepcionales.

Por desgracia, eso es bastante cierto. No quiere decir que no haya ejemplos de “mexican dreams” en los ámbitos político, empresarial, intelectual o artístico, pero en términos generales, mi impresión es que México es una sociedad con menos movilidad que otras. No sólo me refiero a los países ricos, sino incluso a naciones como Brasil. Esto no siempre fue así. De hecho, es un fenómeno que se ha venido dando en los últimos 40 años. Antes había más movilidad tanto al interior de las élites como de abajo hacia arriba. Es complicado entrar al mercado en México. Montar una start up es muy difícil. El círculo de los grandes empresarios es muy cerrado; el de los grandes intelectuales está todavía más cerrado, y en ciertos sentidos, la clase política está más cerrada que nunca. En el ámbito político se dio una apertura PAN/ PRD hace 20 años, pero en primer lugar, los del PRD eran del PRI, y los del PAN ya estaban. Esto explica el carácter perenne de algunos políticos como Porfirio Muñoz Ledo, quien ha estado presente 40 años en la arena política. Manuel Camacho es otro ejemplo. Más allá de las personas, lo que importa es que son los mismos. En ese sentido, México es un país un poco congelado.

En el libro abordas la idea de desincorporar a Telmex. Tus argumentos me recordaron a los que daba la administración Clinton cuando intentó desincorporar a Microsoft. Gates le dio la vuelta a eso orientándose a la Responsabilidad Social. Siento que Slim está tomando el mismo camino, sobre todo desde que lo nombraron el hombre más rico del mundo.

Pero Gates se entregó por completo a eso. Le pasó prácticamente toda su fortuna a la fundación que lleva con su esposa Melinda, a la vez que se desentendió del día a día de Microsoft. No estoy diciendo que el ingeniero Slim, que es muy generoso en muchos sentidos, deba hacerlo. Pero eso no lo ha hecho. El que lo hayan nombrado como el hombre más rico del mundo no le hizo ningún bien. Hasta él mismo ha dicho que esa creencia es producto de una fórmula de cálculo equivocada. Y quizá tenga razón. Pero lo cierto es que hay un sentir antimonopólico en el país, quizá más presente en los medios que en la opinión pública amplia. Existe y permea cada vez más. Así sea de manera muy lenta, el reclamo comienza a forjar su propio camino, y ese camino pasa forzosamente por Telmex. Es probable que a estas alturas, como afirma el mismo Slim con sólidos argumentos económicos y técnicos, ya exista más competencia en el sector de telecomunicaciones que en otros rubros. Puede que esté en lo cierto, pero el tema ya es otro: por su naturaleza emblemática, no habría una acción antimonopólica creíble en el país que no incluyera a Telmex.

No quisiera limitarme estrictamente a los monopolios empresariales; tenemos monopolios mediáticos, políticos, sindicales, intelectuales, en fin, la concentración de poder en México es excesiva en todos los sentidos de la palabra. Los hombres que detentan ese poder, como sucede con Slim, empiezan a reaccionar, lo que es bueno. Ahora, a mí lo que me gustaría más es que todas estas dinámicas no se quedaran en un mero asunto de opinión o percepción pública, y que redundaran en el establecimiento de un marco regulatorio más severo, ágil y contundente. Pero bueno, no ha sucedido así.

Para que eso suceda se requiere de un apoyo más visible de la sociedad civil.

Desde luego. Yo le tengo un gran respeto y afecto a Eduardo Pérez Mota, el director de la Comisión Federal de Competencia (Cofeco), pero lo cierto es que su organización carece de constituency, es decir, de base social. La Cofeco podrá hacer muy bien su trabajo dentro de los límites que le fija el marco regulatorio, pero el gran problema es que no existe una sociedad civil que luche por esos temas. Simplemente no está. Y al no estar, pues todo depende de la coyuntura y la habilidad con los personajes involucrados defiendan sus intereses.

En el texto mencionas el incidente de Santiago Creel con Televisa. Si Fox News hubiera borrado la imagen de un legislador estadounidense, al otro día se hubieran suscitado protestas y renuncias forzadas. Aquí, en cambio, las reacciones fueron reducidas.

No pasó totalmente inadvertido porque Reforma lo cachó, tarde, pero lo cachó, y eso motivó a que luego se suscitara un miniescándalo y Televisa invitara a Creel. Ahora, lo cierto es que los vetos a Creel, Javier Corral y hacia mí se mantienen. ¿Por qué? ¡Pues porque sí! Ellos no entienden que no pueden utilizar ese espacio público así. Al contrario, creen que para eso es: para ganar dinero y para dirimir sus pleitos personales. Y en efecto, parece que nadie hace nada.

¿Por miedo?

Yo no creo que sea por miedo. Bueno, los partidos sí tienen miedo de meterse con los empresarios y los medios porque saben que van a necesitarlos. Pero la gente no tiene miedo, lo que pasa es que está desorganizada y no considera pertinentes esos temas. Entonces, si a la concentración excesiva de poder le sumas la desorganización de la sociedad civil, más la ausencia de un adecuado marco regulatorio interno, más la ausencia de un marco regulatorio internacional que se aplique a México satisfactoriamente, con la salvedad de algunos aspectos del TLCAN, pues todo el conjunto produce una gran inmovilidad. Microsoft quizá no fue obligado a la desincorporación en Estados Unidos, pero se creó un marco regulatorio supranacional que frenó la tentación monopólica a propósito del Windows en la Unión Europea. Eso no ha pasado aquí.

La crisis económica podría provocar un descontento generalizado que movilizara a la sociedad. Pienso en los bancos, por ejemplo.

Quizá. El mismo Pérez Mota y Santiago Levy también comparten la opinión de que la crisis económica podría provocar esa catarsis. En el sector bancario podría suceder algo interesante. Hasta ahora, salvo las protestas contra las tasas de interés en las tarjetas de crédito, no ha habido una reacción de la sociedad ante la banca porque no se ha dado un descalabro mayor. En México no hemos visto casos como el de Madoff, Lehman Brothers o Bear Stearns. Espero que no los haya.

Pero la cartera vencida se va a disparar.

Eso sin duda. Y quizá suceda algo en el sector hipotecario. No estoy seguro, pero tengo la impresión de que hay más hipotecas de tasa variable de lo que se quiere aceptar. Y aún sin tasa variable: simplemente la gente que pierda su empleo va a experimentar serias dificultades para mantenerse al día en los pagos de la hipoteca. Hubo mucha gente que tuvo acceso a créditos hipotecarios en los últimos años. Quizá eso genere una reacción contra la banca que promueva una vigilancia más cercana para reducir las tasas de intermediación, o incluso el enorme spread que vemos entre la compra y venta en el tipo de cambio, y que no tiene el menor sentido para el consumidor. Quizá la crisis ayude a que la sociedad se movilice contra la concentración de poder. Aunque podría ser al revés: el PRD y la izquierda son perfectamente capaces de buscar un acomodo con los monopolios al inventar que todo es culpa del neoliberalismo, y como al neoliberalismo se le vence con una revolución que nunca se hace, pues dejar las cosas exactamente como están.

El PRD, con toda su estridencia, jamás propondría una acción antimonopolio contra Telmex.

Jamás. No se atreverían nunca. ¿Para qué? Van a necesitar esa lana para sus próximas campañas.

¿Se trata de rescatar al capitalismo de los capitalistas? ¿De preservar el libre mercado actuando contra los monopolios que lo ahogan?

Creo que casi toda la gente sensata en el mundo parte de la asunción de que, por lo menos en el futuro cercano, va a ser muy difícil que surja una alternativa a la economía de libre mercado y la democracia representativa. Lo preferible entonces es que lo que tenemos funcione lo mejor posible. A lo largo de los últimos 100 años el capitalismo ha mostrado una notable capacidad de reforma y reinvención. El capitalismo ha experimentado varias reestructuraciones de fondo. No sólo ha sido, como ahora se cree, el keynesianismo de la gran depresión y el estado de bienestar, sino que se han dado varios cambios de fondo en distintas etapas y diferentes países. Hoy estamos viendo el principio de una nueva readaptación del capitalismo, y en el caso particular de México, uno de los temas de esa readaptación son los monopolios.

¿Habrá renegociación del TLCAN una vez que asuma Obama?

Si Obama insiste en renegociarlo, la postura más acertada del gobierno sería la de tomar la delantera y promover nuestra agenda: migración, energía, fondos de compensación, la existencia de estructuras supranacionales permanentes. Mi impresión es que Obama puede verse presionado a renegociarlo en función del malestar social, del rescate de la industria automotriz y de los acuerdos que haya realizado con los sindicatos a cambio del apoyo en la campaña. ¿Hasta qué punto llegaría esa renegociación? No lo sé. Incluso todo esto podría diluirse y convertirse en algo similar al agregado que Clinton le hizo al TLCAN en el 93. Lo que sí veo difícil es que no haya nada. El mundo ha cambiado tanto desde el 4 de noviembre, ya ni hablemos desde el inicio de la campaña, que es muy difícil predecir qué va a hacer. Pobre, probablemente él tampoco lo sabe.

¿Y México por qué no? finaliza con una reflexión en torno a cómo la inteligentsia mexicana ha devenido en una especie de comentocracia, donde las acreditaciones intelectuales son más bien cuestionables.

A lo que me refiero es a una ausencia de meritocracia. En México todo mundo opina sobre todo, lo que ha generado un fenómeno muy extraño que no existe en otras partes: el del intelectual sin obra. Personas que no han escrito libros o realizado investigaciones que los acrediten formalmente ocupan espacios importantes de opinión en los medios. Yo no digo que eso sea bueno o malo, simplemente constato que así es. Si tú tomas El Universal, Milenio y Reforma, existe un diferencial de 10 a uno entre la remuneración que perciben los distintos editorialistas. Sin embargo, te reto a que me digas, ateniéndote a un criterio estrictamente visual, quiénes son los más valorados por los periódicos, los que ganan más. A todos se les presenta de la misma forma. ¿Por qué no se refleja su valor visualmente? Porque no hay meritocracia. Es algo muy extraño, porque si bien los periódicos saben las razones por las que les pagan más a unos que otros, la presentación termina siendo plana. Eso es la comentocracia: personas que comparten sin cesar sus opiniones con radioescuchas, televidentes y lectores, pero que rara vez sustentan dichas opiniones en una obra o pericia reconocida merocráticamente. Todas las opiniones terminan valiendo lo mismo. (F)

*El resto de esta charla será publicado en el próximo número de la revista Deep. Las fotos son de Carlos García. Te invito a que conozcas su notable trabajo en GuacamoleProject.com

Bancos, imagen en crisis

Wednesday, December 17th, 2008

Por Mauricio González Lara 

Las encuestas, reza un lugar común, son como los bikinis: muestran casi todo, pero esconden lo más importante.

Hay diversos sondeos que miden el grado de credibilidad  y respeto que guardan las instituciones, tanto públicas como privadas, dentro de la sociedad; asimismo, existen estudios que ponderan el grado de admiración que detenta una marca frente a los consumidores, y bueno, hay infinidad de rankings que miden la importancia de las múltiples compañías que conforman a la comunidad empresarial mexicana. Sin embargo, nunca he visto un estudio público que pondere el grado de empatía (el amor u odio) que el consumidor siente hacia un gremio empresarial  específico, y más aún, que lo muestre en una clasificación comparativa. Sería muy interesante, sobre todo porque así el consumidor contaría con herramientas más concretas para presionar a las cámaras u órganos representativos a repensar el comportamiento de su sector específico, a la vez que las empresas contarían con datos duros sobre los cuales basar sus planes mercadotécnicos. 

Todo esto sale a colación porque, en caso de que alguien realizara esa clase de sondeo en estos momentos, estoy seguro que el sector bancario ocuparía uno de los peores lugares de la lista, sino es que el último. A raíz de que algunos legisladores presentaron en semanas recientes una serie de iniciativas para discutir posibles modificaciones a diversos servicios bancarios -donde se incluyen medidas que van del incremento de restricciones para ofrecer plásticos, hasta una muy controvertida posibilidad de establecer nuevos topes en tasas de interés y pagos mínimos en tarjetas de crédito–, el descontento en torno a los bancos ha adquirido una intensa resonancia en los medios de comunicación. Y no me refiero a Proceso o La Jornada. Van algunos botones muestra:

*A lo largo de estos últimos dos meses, Denise Maerker, la periodista de medios electrónicos más equilibrada del país, le ha dedicado un amplio espacio a los abusos de los bancos. En radio, Maerker compara comisiones, señala a los que cobran más, se maravilla de que nunca alcemos la voz, etcétera; en TV, Denise pasa al aire un reportaje con grabaciones que exponen las crueldades con las que los ejecutivos de cobranza intimidan a los deudores, las cuales van desde el insulto grosero a la pega de carteles fuera de la casa del cliente moroso. Un hecho inédito: por primera vez los bancos son presentados en un reportaje como vándalos verbales y agresores de familias  en el prime time del canal de las estrellas. 

*El periodista de negocios Carlos Mota, quien no precisamente califica como un defensor del progresismo izquierdoso, publica el 20 de noviembre una irónica columna en la que “felicita” a Luis Peña, presidente de HSBC México, por subir las comisiones por revisar el saldo en cajeros de otros bancos. En un país de ignorantes, argumenta Carlos,  ésa es la lógica más redituable. 

*El 8 de diciembre, el magnate Carlos Slim Helú declara su malestar ante las altas tasas que cobra el grueso de la banca mexicana. Toda la prensa se da vuelo en editoriales y columnas con la idea: si lo dijo Slim, debe ser cierto. 

*La segunda semana de diciembre, la revista Eme Equis, que ya había publicado tiempo atrás un reportaje sobre los abusos en la cobranza de las tarjetas, le dedica su reportaje principal a las altísimas tasas que cobran algunos bancos de microcréditos. El más golpeado: Compartamos, de Carlos Danel. 

Y así podríamos nombrar  numerosos ejemplos. Para muchos mexicanos, los bancos son, a falta de un mejor término para describir la intensidad del resentimiento, sinónimo de “ojetez”. Se podría debatir que la percepción dista de ser nueva: amén de que el simple hecho de ser banquero ya lleva consigo el estereotipo social de ser rico y cobrador, lo cierto es que, por lo menos  desde que se revendieron a mediados de la década pasada, los bancos han hecho muy poco por establecer una relación más amable con sus clientes.

No me voy a detener a analizar, como ya se ha hecho hasta la saciedad en otros medios, las tasas o los onerosos costos de comisiones que los bancos mexicanos cargan en comparación con otros países, ni tampoco creo que tenga caso analizar a detalle las propuestas de reforma a los servicios bancarios  (ya habrá tiempo de comentarlas cuando sean retomadas por el Congreso en el primer trimestre del 2009); no obstante, sí considero pertinente comentar la absurda estrategia que el gremio bancario, representado por la Asociación de Bancos de México (ABM), ha desdoblado para mitigar la creciente animadversión de la sociedad. Su manejo de crisis no sólo ha sido pobre y errático, sino que evidencia deficiencias estructurales que bien podrán generarles pérdidas considerables en el futuro mediato. 

Castillo, entrenado pero indolente

En 1960, cuando Richard  Nixon fue derrotado de manera apretada por John F. Kennedy en las elecciones presidenciales de EU, algunos miembros de su círculo interno se quejaban de que la derrota obedecía a que la estrategia había sido ideada por un equipo de relaciones públicas, y no por publicistas o profesionales de la imagen y la  comunicación.  El resultado: los argumentos de Nixon eran correctos, incluso mejores que los de JFK, pero ante la ausencia de una estrategia de imagen que reconociera las inquietudes y el estado anímico de la sociedad (y no sólo se concentrara en evadir los puntos difíciles), simplemente no conectaban con el elector promedio. El carisma de JFK, en cambio, capturaba a la perfección el espíritu de la época.

Esta anécdota viene a mi mente cada vez que veo declarar a Enrique Castillo Sánchez Mejorada, presidente de la ABM. Ejemplo: en una entrevista realizada el pasado 15 de diciembre en el programa Alebrijes: Aguila o Sol, de Televisa, Castillo respondió a algunos cuestionamientos que se le han hecho a la banca mexicana. No lo hizo mal, y de hecho su posición frente a los topes a las tasas de interés fue iluminadora. No obstante, cuando se le presentaron testimonios tomados aleatoriamente de la calle de ciudadanos molestos con los bancos, no sólo no reconoció el enojo, sino que básicamente fijó la postura de que no van a cambiar  (los que deben cambiar, sugirió Castillo, son los ciudadanos, cuyo incumplimiento explica las altas tasas y comisiones). ¿Suena ilógico? No. ¿Parcialmente cierto, incluso? Sí, vaya, ¿quién podría dudar de la mala educación financiera de los mexicanos? Ahora, ¿suena empático y convincente? Desde luego que no.

Quizá en términos de mero entrenamiento de medios, Castillo, el rostro visible de la banca,  salga bien librado de esta clase de entrevistas (a fin de cuentas, como Nixon, fue capacitado para evadir o darle la vuelta a las preguntas difíciles), pero muestra un entendimiento muy pobre respecto a cómo comunicarse con sus clientes, consumidores y sociedad en su conjunto.

Falta responsabilidad social

En estos momentos de crisis, cuando varias empresas están siendo rescatadas por la sociedad (vía intervenciones gubernamentales), se comienza a dibujar un ambiente de mayor exigencia hacia las empresas en materia de responsabilidad social. Esto implica, forzosamente, una comunicación más transparente y cercana con el consumidor y sus inquietudes. No importa si ganan premios por sus programas sociales, poseen fundaciones, donan millones al Teletón o destinan más recursos al programa Bécalos, si los bancos no se ponen las pilas para establecer una nueva clase de relación con su stakeholder principal, sus clientes, no pueden denominarse socialmente responsables.

Peor aún: el 2009 se caracterizará por ser un año electoral donde la cartera vencida experimentará un peligroso incremento.  La consecuencia natural de este coctel será la inclusión del descontento hacia los bancos en la agenda política nacional. ¿No sería una buena idea mercadotécnica establecer una seria y profunda estrategia de imagen que, además de acercar más al gremio con sus consumidores, desactive la posible tentación populista de regular autoritariamente a la banca? (F)

**Por motivo de las fiestas decembrinas, Altaempresa estará de regreso la primera semana de enero. ¡Felicidades! 

Octubre delirante

Thursday, October 23rd, 2008

Por Mauricio González Lara

Calificar a este mes de octubre como “negro” o “difícil” resulta insuficiente, por no decir ridículo, ante el delirio con el que se ha desdoblado la crisis financiera en los mercados mundiales. Intentar un retrato del vértigo de octubre con una entrega convencional sería un error. Por ello, van una serie de apuntes estrictamente personales y muy prejuiciados sobre este octubre que acaba.

1. Como “marketinero” y fiel convencido de que la vida organizacional privada siempre va a ofrecer mayores posibilidades de crecimiento, innovación y expresión personal que el ámbito público controlado por las diversas estancias gubernamentales que conforman al Estado, soy un creyente en el capitalismo y el libre mercado. En verdad lo soy. Sin embargo, la crisis por la que atraviesa el planeta a causa de un complejísimo desastre especulatorio iniciado por grandes actores hipotecarios y financieros que, sin escrúpulos ni supervisión, jugaron con deudas basura, me lleva a repensar que quizá mi entendimiento de esos conceptos no está en sintonía con el de la “crema y nata” de los tomadores de decisiones de México y el mundo.

Me explico. A mediados de la década pasada, tras la debacle del “error de diciembre” de 1994 que redundó en la virtual quiebra de la banca mexicana y su posterior rescate por parte del gobierno, recuerdo que, palabras más, palabras menos, las entrevistas que los ejecutivos bancarios y funcionarios públicos sostenían con algunos periodistas relativamente escépticos como yo consistían en intercambios como el siguiente:

- Bueno, poner aquí el nombre del funcionario o ejecutivo en cuestión, queda claro que esta crisis no se fabricó sola. Muchos banqueros metieron deuda basura en la cartera vencida y ahora esperan que se les pague con el dinero de los contribuyentes. El reclamo es que se debe de definir quiénes son los responsables y actuar en consecuencia.

- No Mauricio. ¡Lo que importa ahora es salvar a la banca! Buscar culpables en estos momentos no ayuda a nadie. Lo que está en juego es rescatar el patrimonio del profesionista o la maestra que puede perderlo todo si no actuamos de inmediato.

- Entiendo, ¡pero debe de haber responsables!.

- Claro, claro. Una vez que hayamos efectuado el rescate, se les castigará con todo el peso de la ley. De eso los mexicanos pueden estar seguros.

Tras un par de años en el que por órdenes de nuestro surrealista Congreso se realizó un sinfín de auditorías (en las que se encuentra de todo, a la vez que no se encuentra nada) y el rescate concentrado en el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) sumaba alrededor de 100,000 millones de dólares, me vuelvo a encontrar a los mismos funcionarios y ejecutivos (muchos de ellos siguen trabajando en el sector, pese a que la banca hoy es mayoritariamente extranjera). Les insisto.

- Ahora sí habría que deslindar responsabilidades.

- ¿Para qué? La venganza no tiene sentido. La ley del ojo por ojo al final deja a todo mundo ciego. Lo importante ahora es cicatrizar heridas y mirar para adelante. El país así lo demanda.

- Por lo menos habría que introducir un marco regulatorio que impidiera que esto vuelva a ocurrir.

- Mira, lo que sucede es que es muy complicado explicarle esto a gente común y corriente como tú, pero créeme que un Estado regulador sólo entorpece al libre mercado y es un obstáculo para el desarrollo. El Estado debe abstenerse de intervenir en la economía y dejar que sea la libre competencia la que establezca quién progresa y quién no.

- ¡Pero si el Estado acaba de rescatarlos con más de 100,000 millones de dólares!

- No Mauricio. Ay, no entiendes. Eso era para salvar los ahorros de la clase media. Muchos banqueros perdieron hasta la camiseta.

- ¿Quiénes?

- Muchos.

- ¿Pero quiénes?

- Varios, varios.

2. No puedo dejar de pensar que las justificaciones que le he escuchado a la miríada de analistas financieros que apoyan el programa de George W. Bush son casi una copia calca de lo que los argumentos que los “dogmáticos del Fobaproa” esbozaban para defender las acciones del equipo económico de Ernesto Zedillo. El equipo de Zedillo tuvo la razón en salvar a la banca en ese entonces, así como las autoridades de Estados Unidos y el mundo la tienen ahora al salir a respaldar a sus instituciones bancarias ante la posibilidad de una quiebra masiva. Sin embargo, al igual que sucedió con México en el sexenio zedillista, no veo ninguna clase de intento por parte de las autoridades estadounidenses por delinear responsabilidades. Al contrario. Basta ver el cinismo con el que algunos actores mayores de esta crisis se pavonean en público para entender la magnitud de la impunidad.

Ejemplo: según reportes de la cadena televisiva ABC, a menos de una semana de haber sido intervenida por el gobierno norteamericano con una inyección de 75,000 millones de dólares, AIG, o mejor dicho, los directivos de AIG se fueron a celebrar al exclusivo Saint Regis Resort, en California, donde gastaron 200,000 dólares en cuartos, 150,000 en comidas y 23,000 en gastos de spa. La cuenta, que terminó sumando 400,000 dólares, fue cargada a la empresa como gastos en viáticos. Asimismo, varios analistas argumentan que hay elementos sólidos que apuntan a que Martin Sullivan, otrora CEO de la empresa, modificó el esquema de bonos para asegurarse que todos los altos ejecutivos recibieran sus “premios” antes del inminente desastre.

3. Una de las consecuencias más dramáticas de este terremoto bursátil es la celeridad con la que se cambian las percepciones en torno a ciertos personajes claves. Botón de muestra: Alan Greenspan. Hasta hace un par de meses, el expresidente de la Reserva Federal de la Unión Americana era considerado un virtual Dios en el ámbito financiero: un visionario responsable cuyos pronósticos eran tan inmaculados como supuestamente lo eran las medidas que asumió durante su gestión en el servicio público.

Hoy, empero, se le acusa de ser uno de los responsables de la crisis. El argumento: su negativa a subir las tasas de interés durante laprimera mitad de la década -y por ende asumir un ciclo natural de decrecimiento económico en su país- ocasionó que la burbuja financiera creciera desmesuradamente. En este sentido, desde mi analfabetismo económico, carezco de datos duros que me permitan sumarme al coro técnico de detractores de Greenspan. No obstante, en términos de cosmovisión ideológica, no me cabe duda que el convencimiento friedmaniano de Greenspan de que el liberalismo sin supervisión y a ultranza es el mejor camino fue uno de los factores que permitieron la gestación de esta crisis.

Ver ahora a un confundido Greenspan declarar su falta de comprensión y “atónita sorpresa” ante la crisis actual rebasa lo meramente anecdótico; es, sin temor a exagerar, el fin de toda una era en la economía mundial, donde la arrogancia intelectual y el despotismo ilustrado de los gurús financieros brillaban sin objeción alguna.

4. Una nueva dinámica de esta crisis es que, a diferencia de las crisis de 1982 y finales de 1994, los mexicanos no contamos con un villano nacional a quien linchar, por lo menos moralmente. Es una crisis importada. Se podrá cuestionar, claro, si las autoridades han actuado con la celeridad necesaria, o si se han comportado a la altura de las circunstancias. De igual forma, falta ver si las medidas anticíclicas son lo suficientemente efectivas para estimular la cadena productiva y evitar la natural perdida de empleos que supondrá la contracción en el crédito y el consumo.

Al tiempo, pero por lo menos hasta ahora, gozan de un voto de confianza que no tenían otras autoridades en el pasado.

 

5. Se podría argumentar que hubo una intentona por parte del gobierno de fabricar culpables: las declaraciones de Carstens y Guillermo Ortiz, presidente del Banco de México, en el sentido de que “tres o cuatro” empresas habían desestabilizado al peso a causa de movimientos especulatorios y deudas en derivados que no habían sido reportadas adecuadamente ni a los inversionistas ni a las autoridades.

Vamos por partes. No hay nada de malo en especular: esa es la naturaleza del juego en el capitalismo, e incluso una muestra de libertad. Lo que sí es socialmente irresponsable es que una empresa pública no avise a los inversionistas (y hasta a los stakeholders) de estos juegos, sobre todo los realizados con derivados, vía las instituciones correspondientes. No sé si ése sea el caso con estas compañías. Lo que sí sé es que, por lo menos en el caso de Comercial Mexicana, la única que ha sido señalada abiertamente (aunque también se habla de Vitro y de la otrora imbatible Cemex), el manejo de crisis, así como su política de comunicación frente a la sociedad, han sido un desastre.

Lejos de que salgan a informar detalladamente a la opinión pública su situación, los directivos de “La Comer”, fundada y controlada por la familia González desde 1930, han optado por esconderse y no dar la cara, como si realmente tuvieran algo que esconder. Es lamentable que una empresa que ostenta una marca tan querida en el imaginario mexicano se declare en concurso mercantil, pero todavía más triste es la indolencia solipsista con la que operan muchos conglomerados familiares en el país.

Espero que una de las consecuencias de esta crisis sea el fortalecimiento del stakeholder o parte interesada, y que de este fortalecimiento se desprenda una mayor presión de transparencia y “compliance” hacia las empresas. No veo que pueda ser diferente: ¿o cómo va a negarse una compañía a transparentar sus procesos y estructuras cuando el gobierno, con el dinero de todos, compre y/o avale parte de su deuda para darle liquidez, tal y como ya está sucediendo en varias partes del mundo?

6. Las consecuencias globales de la recesión estadounidense empujarán al planeta a repensar si el modelo de “la mano invisible” es viable frente a una realidad donde las pérdidas se socializan y las ganancias se concentran en manos de unos cuantos operadores. La aldea global debe aspirar a un capitalismo democrático donde todos puedan competir lealmente y el modelo sea ciego a intereses corruptos e ilegítimos. Eso es lo que yo entiendo por capitalismo: un sistema donde el Estado regula a favor de una palmaria libertad económica, y no uno donde sólo interviene para asumir las pérdidas de unos ladrones a los que nunca se les llama a rendir cuentas.

Ojalá que la gravedad de la crisis empuje de manera inevitable a un punto de inflexión; ojalá que el nuevo inquilino de la Casa Blanca comprenda este momento histórico; ojalá que los días de “la mano invisible” y el “fin de la historia” sean tan sólo un mal recuerdo y no un deja vu cíclico materializado en cinismo, recesión y pobreza. Ojalá, porque el capitalismo es algo demasiado valioso como para dejar su futuro en manos de los capitalistas. (F)

50 preguntas incómodas para el 2008

Monday, January 14th, 2008

 

Por Mauricio González Lara 

La mejor manera de empezar un ciclo con los pies en la tierra es  a través de las evaluación de los procesos con los que cerró el anterior. Por ello, en lugar de concentrar la memoria en el clásico resumen anual del 2007, me parece que es más interesante poner en la mesa los asuntos inacabados que nos deja ese año y preguntarnos qué formas  cobrarán en los próximos 12 meses.

Van 50 preguntas  incómodas para comenzar el 2008.   

Empresas y empresarios 

1. ¿Podrá Aeroméxico, tras su controvertida venta vía el IPAB, tornarse en una aerolínea rentable bajo el liderazgo de los inverionistas aglutinados en el fideicomiso apadrinado por Banamex?

2. ¿Qué hará Mexicana, de Gastón Azcárraga, al respecto?

3. ¿Qué rumbo le darán a Martí los Harp, ahora que son dueños de la otrora empresa familiar líder en retail deportivo y gimnasios (o centros de acondicionamiento deportivo, como les llaman mis amigos más yuppies)?

4. ¿Fue el dinero la única razón por la que la familia Martí vendió su empresa, y sobre todo, se ventilará esa información este año?  

5. ¿Podrá Cerberus reconstruir a Chrysler y generar una tendencia favorable que detone el resurgimiento de la industria automotriz estadounidense?

6. ¿Explicará Coca-Cola quiénes eran los competidores “desleales y malintencionados” que corrieron la noticia  (real, por cierto) de que la Coca-Cola Zero estaba prohibida en Estados Unidos?

7. Ahora que junto con Coca-Cola son dueños de Jugos del Valle, ¿cuál será el próximo objetivo en la mira de Femsa, de José Antonio Fernández?

8. ¿Podrá Slim reinventarse como un humanitario al estilo de Bill Gates y crear un legado que vaya más allá de ser el hombre más rico del mundo, pese a vivir en un país donde el 50 % de la población está sumida en la pobreza?

9. ¿Funcionarán los proyectos de televisión de Telmex?

10. ¿Supondrán estos proyectos  un desencuentro con Televisa?

11. ¿Continuarán los concesionarios de radio y televisión con el ánimo cuasigolpista con el que reaccionaron frente a las modificaciones a la Ley Electoral en el 2007?

12. ¿Qué costo de imagen tuvo esta actitud frente a la población general?

13. Uno de los efectos secundarios del affaire Grupo PRISA/Televisa/Aristegui fue concentrar la atención de la opinión pública en la creciente inversión española en México, por lo que resulta pertinente preguntar: ¿han beneficiado en exceso  las administraciones panistas a los grandes conglomerados españoles, como sostienen algunos analistas?

14. ¿Qué tanto afectaría una investigación al respecto a BBVA Bancomer y Santander, quienes en conjunto controlan el 40 % total de los activos de la banca mexicana?

15. ¿Podrán los diferentes actores del sector de telecomunicaciones llevar la fiesta en paz en el 2008?

16. ¿Qué tanto dañará la incursión bancaria de Wal-Mart a Banco Azteca?

17. ¿Le funcionará la venta de coches chinos a Ricardo Salinas Pliego?

18. ¿Se confirmará, vía el tradicional ranking de Forbes, que Salinas Pliego se ha convertido en el segundo hombre más rico de México?

19. ¿Podrá Soriana, comandada por Ricardo Martín Bringas, derrotar a Wal-Mart ahora que es  dueña de Gigante?

20. ¿Continuará profundizándose la espiral descendente editorial y económica en la que está inmerso el grueso de los periódicos y revistas del país?

21. ¿Comenzará Lorenzo Zambrano a operar su sucesión en Cemex?

22. ¿Qué tanto dañarán las Olimpiadas la inversión en publicidad de las empresas en medios no deportivos?

23. ¿Este daño también incluirá a los rubros de capacitación de esas mismas empresas?

24. ¿Qué futuro tendrán las tiendas Best Buy, a instalarse este año en México?  

Tecnología e Internet 

25. ¿Triunfará Amazon con el Kindle?

26. ¿Qué cambios supondría este triunfo  en la industria editorial?

27. ¿Será el 2008 el año en que la batalla entre Google y Microsoft por el mercado de las aplicaciones pase de la retórica a la praxis?

28. ¿Qué resultados concretos dará Google.org en materia de Responsabilidad Social?

29. ¿Podrá el Zune (de Microsoft), con su sorprendente éxito de ventas en la temporada decembrina, minar el dominio del iPod?

30. ¿A qué precio, tanto de compra como de conexión, llegará el iPhone  a México?

31. ¿Qué artistas seguirán el ejemplo de Radiohead y colocarán la venta de  sus próximos discos como una exclusiva online?

32. ¿Cuál es el futuro de muy quebrada  industria discográfica ante este escenario?

33. ¿Logrará MySpace no rezagarse frente a Facebook?

34. ¿Facebook se mantendrá independiente, o será adquirido, como se rumoró intensamente el año pasado, por Microsoft?

35. ¿Podrá Yahoo! remontar la percepción que reinaba a principios del 2007 de que era el gran perdedor en las batallas de Internet (y que de hecho iba a ser adquirida por Microsoft)?

36. ¿En verdad la publicidad en Internet será reconocida este año como un medio efectivo y rentable por las agencias mexicanas, o el entusiasmo mostrado en el 2007 al respecto será pura “llamarada de petate”?

37. ¿Qué hará Intel para revertir la imagen de explotador voraz que se creó a partir de las acusaciones lanzadas por Nicholas Negroponte en la prensa estadounidense (memorable el programa de 60 minutes)  en el sentido de que querían capitalizar desmedidamente  la idea humanitaria que animaba programas como “un niño, una laptop”?

38. ¿Qué consecuencias tendría esto para los programas de Intel, precisamente con laptops de bajo costo, en las escuelas mexicanas? 

Gobierno y gobernantes

39. ¿Habrá reforma energética este año?

40. ¿Hasta dónde estará dispuesto a llegar Andrés Manuel López Obrador para impedirlo?

41. ¿Veremos, ya no digamos protagonismo, sino un poco de más interés en el debate público por parte del gabinete, o éste será tan invisible como lo fue en el sexenio anterior?

42. ¿Qué hará el gobierno para fomentar una genuina cultura emprendedora en el país?

43. ¿Será en verdad el año de la quiebra para el agro mexicano?

44. ¿Continuará el encono entre Felipe Calderón y los empresarios detonado por el CETU y la intentona de gravar las  donaciones filantrópicas?

45. ¿Se perfilará un programa que defina un rumbo económico para el país que nos permita salir de la mediocridad de los crecimientos anuales de 3% y permita reducir el rezago frente a naciones como China e India?

46. ¿Qué efectos tendrán las elecciones de Estados Unidos en el margen de maniobra del gobierno mexicano en materia de negociación comercial?

47. ¿Continuará Marcelo Ebrard la dinámica de buscar patrocinios para las actividades de “circo, maroma y teatro” de la ciudad (y que hasta ahora han ido desde la exhibición de MTV en Reforma hasta la celebración del Red Bull Crashed Ice en pista de hielo del Zócalo)?

48. ¿Cuáles serán las marcas que intentarán acercarse al jefe de gobierno capitalino?

49. ¿Continuará Felipe Calderón con la ofensiva “antiyunquista” al interior del PAN? 

50. ¿Quiénes serán los empresarios conservadores que intentarán impedirlo? (F)