La globalización según Lorenzo Zambrano

Por Mauricio González Lara 

El avance de nuestras compañías empieza por la amplitud de miras. Va un ejercicio demostrativo: si le preguntáramos a los directivos empresariales mexicanos qué significa ser una empresa global, estoy seguro que la mayoría respondería que equivale a ser una organización que opera en mercados extranjeros.

Es un error conceptual muy lamentable; una equivocación que desnuda nuestro retraso y estrechez de visión.

Pero vamos por partes. ¿Qué es la globalización? Si la entendemos en su acepción más amplia, la globalización es un proceso de creciente interdependencia, producto del avance tecnológico,  que orilla  a los distintos países del mundo, así como a sus organizaciones y ciudadanos,  a establecer como base de viabilidad y convivencia una serie de valores compartidos en los planos económico, político, social y cultural.

Este proceso parte de una cadena de transformaciones en diversos frentes que confluyen durante la segunda mitad de los 80 y explotan en los 90: el fin de la guerra fría, la consecuente consolidación de la “democracia de libre mercado” como modelo a seguir por Occidente, la predominancia del computador personal en la vida cotidiana, el nacimiento de Internet, la digitalización de la vida moderna, la omnipresencia de los medios de comunicación, la aparición de un mainstream cultural omnipresente, la institucionalización del activismo de las minorías en torno a una mayor equidad étnica y sexual, por citar las aristas más importantes, han sido  algunas de las revoluciones que han eliminado, tanto literal como alegóricamente, las distancias que antes dividían al mundo.  

Dramáticas todas ellas, a veces estas revoluciones se han dado de manera silenciosa pero contundente (parece mentira, pero, hasta hace apenas un par de décadas el correo electrónico sonaba a ciencia ficción); otras, en cambio, han generado el encono de grupos que perciben a la dinámica globalizadora como un factor que sólo profundiza la concentración de capital (los famosos “globalifóbicos”); y algunas, incluso, han detonado la resistencia violenta de sociedades que las perciben enemigas su misma razón de ser, como sería el caso del fundamentalismo islámico. 

Vivir la globalización es adoptar nuevos valores y no simplemente abrir oficinas fuera del país, ni mucho menos es limitarse a ir de compras a Houston, congratularse porque  la bandera mexicana es la más bonita del mundo o poseer un iPod; significa, en especial, premiar el talento y rodearse de los mejores, sean estos mexicanos, tailandeses, o chinos. No hay de otra: la oferta es global y los límites para escoger no existen.

El problema radica en que en una cultura como la mexicana, donde la mayor parte de las compañías son familiares y se premia más el apellido que el talento, ser global, con todo lo que esto implica, resulta complicado: a la empresa se le ve como un patrimonio familiar (en el mejor de los casos), o como un botín (en el peor), y no como a una organización que demanda ser manejada por una “talentocracia”, lo que redunda en organizaciones menos competitivas.

Los hombres de negocios que no entiendan esto y se sigan comportando de manera cerrada están destinados a fracasar. En exclusiva (*), Lorenzo Zambrano, director de Cemex, quizá la empresa más globalizada de México (con presencia en 50 países y una facturación de 15,000 millones de dólares anuales), lo explica así:

Una cosa es tener una compañía con una alta diversidad de mercados geográficos y otra cosa es ser global. Es muy diferente. Nunca asumimos, o por lo menos a mi me pasó por la cabeza, que los mexicanos no podíamos ser exitosos fuera del país. Queríamos expandirnos y tomamos riesgos. Cemex se ha manejado siempre como una “meritocracia”. El que sube es porque se lo merece, independientemente de dónde haya nacido. Son personas muy entregadas a su trabajo. Son personas que tratan de hacer las cosas muy bien.

Ya superamos por mucho el que solamente alguien de cierta familia o cierto lugar pueda ocupar ciertos puestos. El que es capaz sube y se acabó. Eso lo reconocimos pronto. (…) El talento gerencial no necesariamente está en una familia, puede estar fuera. Es muy difícil implementar esto, en especial en empresas familiares, pero es algo que se tiene que hacer si en verdad se aspira a la globalidad. En el fondo, para poder tener credibilidad con los socios, con los accionistas ajenos al grupo familiar, con las instituciones financieras que pueden hacer viable muchos proyectos, y hasta con la sociedad, se tiene que manejar así.

Si tan sólo todos nuestros empresarios pensaran así. (F)

*Esta entrevista forma parte de una serie de charlas entabladas entre  Lorenzo Zambrano y Cosme Furlong, incluidas en exclusiva en mi libro Responsabilidad Social Empresarial. Si deseas más información saber más sobre el libro, haz click “aquí”.

Próxima entrega: Lujo, ecología y diseño (la segunda parte de nuestra visita al Nokia Design Studio)

2 Responses to “La globalización según Lorenzo Zambrano”

  1. Fundación Proyecto Asís Says:

    Buen post, las ideas son muy relevantes. http://FundacionAsis.Org

  2. Nicole Klinckwort Says:

    SOCIALISMO: Tienes 2 vacas.
    Le regalas una a tu vecino.

    COMUNISMO:Tienes 2 vacas.
    El estado te quita las dos y te regala un poco de la leche.

    FASCISMO_ Tienes 2 vacas.
    El estado te las quita y te vende un poco de la leche..

    NAZISMO: Tienes 2 vacas. El estado te las quita y te fusila.

    BUROCRACIA:Tienes 2 vacas.
    El estado te quita las dos, mata una, ordeña a la otra y tira toda la leche.

    SURREALISMO: Tienes 2 jirafas, y el Gobierno requiere que tomes clases de flauta traversal.

    CAPITALISMO TRADICIONAL: Tienes 2 vacas.
    Vendes una y con el dinero compras un toro. Tu rebaño se multiplica y la economía crece. Entonces inviertes en Wall Street comprando bonos “Absolute Return Security” … Al poco tiempo pierdes todo.

    CORPORACIÓN AMERICANA: Tienes 2 vacas.
    Vendes una y obligas a la otra a producir la leche de 4 vacas. Después contratas un consultor para analizar por qué la vaca cayó muerta.

    CORPORACIÓN FRANCEA: Tienes 2 vacas.
    Vas al paro, organizas disturbios y cortas las rutas para exigir 3 vacas.

    CORPORACIÓN JAPONESA:Tienes 2 vacas.
    Las rediseñas para que tengan una décima parte de su tamaño natural, y para que produzcan veinte veces más leche que una vaca normal.
    Luego lanzas una campaña de mercadeo mundial con un dibujo animado ingeniosísimo que se llama el ‘VacaMón’.

    CORPORACIÓN ALEMANA: Tienes 2 vacas.
    Mediante un proceso de re-ingeniería las haces vivir 100 años, comer una vez al mes y ordeñarse solas.

    CORPORACIÓN ITALIANA: Tienes 2 vacas.
    No sabes dónde están.Decides ir a almorzar.

    CORPORACIÓN CHINA: Tienes 2 vacas.
    Tienes 300 personas ordeñándolas. Afirmas tener pleno-empleo y alta productividad bovina. Arrestas al reportero que publica la verdadera situación.

    CORPORACIÓN INDIA: Tienes 2 vacas… a las que adoras!

    CORPORACIÓN BRITÁNICA: Tienes 2 vacas.
    Las 2 están locas.

    CORPORACIÓN RUSA: Tienes 2 vacas.
    Las cuentas y tienes 5.
    Las cuentas de nuevo y te da 42. Las vuelves a contar y tienes 2.
    Dejas de contar vacas y te tomas otra botella de vodka.

    CORPORACIÓN IRAQUÍ: Todos piensan que tienes muchas vacas.
    Les dices que no tienes ninguna. Nadie te cree así que te bombardean e invaden.
    Igual sigues sin tener ni una vaca, pero por lo menos ahora eres parte de una ‘Democracia’.

    CORPORACIÓN AUSTRALIANA: Tienes 2 vacas.
    Como el negocio va bastante bien cierras la oficina y vas por unas cervezas para celebrar.

    CORPORACION NEOZELANDESA: Tienes 2 vacas.
    La de la izquierda está bastante buena…!

    CORPORACIÖN SUIZA: Tienes 5000 vacas.
    Ninguna te pertenece pero le cobras a los dueños por guardarlas.

    MÉXICO: Tienes dos vacas
    Las matas y luego invitas a tus amigos a una carne asada de poca madre!!

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